Los viajes de G. J. Ulises

¿Qué puede hacer que una persona quiera compartir con desconocidos un viaje en búsqueda de sí misma? ¿Hablar de lo visto, lo leido, lo escuchado, lo pensado, lo soñado, lo opinado, lo vivido...? Ustedes me lo dirán, a ello les invito.

Nombre:G. J. Ulises
Paradero:el mar..., entre la Ítaca perdida y la Ítaca soñada

G. J. Ulises fue desterrado por sus pecados de una Ítaca que él creía idílica y resultó no serlo... Cogió lo que podía salvar de su vida anterior (sus discos, lecturas, imágenes, películas, ideas, relatos y recuerdos) y emprendió un viaje por un mar desconocido. Consciente de la imposibilidad de volver a su tierra, pero con la esperanza de encontrar otra Ítaca en la que renovar sus sueños, busca en este viaje compartir todo lo que tiene con aquel que quiera leerle... y, como cuenta el famoso poema de Kavafis, espera también aprender de todo lo que reciba durante su singladura, con la ilusión de arribar a esa nueva Ítaca con todo lo ganado en el camino.

10.1.06

El retorno

Más de un mes de ausencia en esta bitácora... y ya echaba uno de menos volver a escribir por aquí. Primero fue una gripe que me postró en cama dos semanas y media, luego la vorágine de las navidades, con viajes y visitas y consumismo desaforado.... Y miren ustedes la de cosas que han pasado (y que me han pasado) y de las que gustosamente me hubiera gustado hablar por aquí. Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, y espero retomar esta sana costumbre que tanto me está ayudando como terapia para salir de mis neuras y depresiones... Así que a los contados amigos que pasan por aquí (pocos, pero de calidad), un saludo muy cordial, mis mejores deseos para este 2006 recién empezado, y... bueno, que aquí me tienen de nuevo. A ver si hoy mismo se me ocurre algo qué contar... y si no, mañana nos vemos. Un saludo a todos.

La canción de hoy

Hay tantas canciones que hablan de retornos y regresos... a vuelapluma, se me ocurre esta, empalagosilla, como casi todo lo de su autor, pero muy bonita, especialmente en sus últimos versos, que reproduzco aquí.

Back home again - John Denver

"Simplemente pasar el tiempo contigo es lo más dulce que conozco
Las pequeñas cosas que convierten una casa en un hogar
Como un suave fuego calentando la cena en la cocina
La luz de tus ojos me da calidez

Es bueno estar de vuelta en casa
A veces esta vieja granja parece un amigo perdido hace mucho tiempo
Pero es bueno estar de vuelta en casa"

2.12.05

El dedo de Dios

Al final van a tener razón obispos, cardenales y demás alta curia y va a resultar que con esta laicización de la sociedad estamos perdiendo el respeto y el miedo a la ira de Dios. En otros tiempos, la desgraciada pérdida de la maravilla de la naturaleza de la costa oeste de Gran Canaria conocida como "El dedo de Dios", destrozada por la furia de la tormenta tropical "Delta" habría sido interpretada como una señal de la cólera divina, airada por nuestros pecados y amenazando desgracias y plagas sobre nosotros. Sin embargo, toda la reacción se ha quedado, que no es poco, en dolor ante la desaparición de un monumento natural bellísimo, y de una atracción turística importantísima... Por lo que se ve, la ira en las Islas Afortunadas va por otros barrios, y no es la de Dios precisamente, sino la de los sufridos ciudadanos que, dias después del paso de la tormenta, no se explican la tardanza en el restablecimiento de la red eléctrica... y es que somos de un mundano que asusta.

En un celebrado gag de los Monty Python, una brigada de policía eclesiástica descubría al autor de un asesinato rezando a Dios para que señalara con su dedo acusador al criminal, cosa que, como no, ocurría. No quisiera yo llegar tan lejos, pero si me gustaría que un dedo acusador, de Dios o de quien sea, reconviniera convenientemente a ciertos periodistas deportivos, que, sin ningún sonrojo, ante la renovación de contrato del jugador Helguera por parte del Real Madrid, escriben desvergonzadamente que, con tal de quedarse hasta el fin de su carrera en el club de sus amores, se ha "apretado el cinturón" y ha aceptado una rebaja de un millón de euros en su salario, quedando este en unos escuetos 4,5 millones. Que conste que mi ira no va contra el jugador, siempre he pensado que si hay gente dispuesta a pagarles, pues que pidan, que pidan... contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar, dice el saber popular. Pero sí que me avergüenza, y por eso pido, como los Python, la aparición de un dedo acusador que señale al desvergonzado periodista que habla de "sacrificio"... supongo que el currito que llega con esfuerzo a finales de mes apreciará ese sacrificio en lo que vale...

Finalmente, hay que congratularse de que el dedo de Dios, o del destino, salvara a dos de nuestros próceres de una muerte absurda e inesperada... claro que siempre habrá quien diga que ese mismo dedo que evitó que el helicóptero que transportaba a Rajoy y Aguirre se estrellara desde más altura, y por tanto, con consecuencias más funestas, podría haberse evitado darles el susto... Lo que se ha conseguido es que se demuestre que, no sé si para bien o para mal, las desgracias unen más que las alegrías, y todos los partidos han olvidado provisionalmente sus rencillas para preocuparse por los dos políticos y congratularse de que estén sanos y salvos... será para tomar carrerilla para lo que nos espera, con un fin de semana de defensa pepera de la constitución (más que defensa, yo lo llamaría fortificación) y con un grupo de tarugos encadenándose ante la sede de la COPE en Barcelona bajo el lema "acabemos con la emisora del odio"... Vale que la COPE es una de las fuentes de mayor anticatalanismo hoy por hoy, y es normal que en Catalunya no cree simpatías precisamente, pero justo por ello espero que tenga la mínima audiencia que merecen allí... y por otro lado, no me extrañaría que estos señores que actúan contra el odío no fueran coleguillas de aquellos que enmascarados se dedican a la quema de banderas españolas en actos oficiales... Me imagino que ese es un tipo de odio diferente, claro, plenamente justificado... Ojalá hubiera un dedo divino acusador contra todos ellos, los unos y los otros, ¡coño!

La canción de hoy

Vamos hoy con una canción de esas que en la COPE escandalizaría, me imagino... Simpática afirmación de laicismo por parte de uno de nuestros más divertidos trovadores...

El cromosoma - Javier Krahe

"Hace tiempo que me importa un comino
que el último jalón de mi camino
caiga lejos de Roma
hace tiempo que no juego al acertijo
tan esdrújulo de un padre y un hijo
y una blanca paloma.

Y lo cierto es que no me desespero
desde el día en que al célebre madero
lo comió la carcoma
pero si me preguntan y lo digo
a parte de algún que otro íntimo amigo
todos creen que es broma.

Y como con eso no se bromea
esperan que Dios me de con la tea
que churruscó a Sodoma
o que al menos diga yo reconfortante
que me he hecho mahometano o protestante
hablamos otro idioma

Pues nada más que eso me faltaba
que tuviera que asirme a la chilaba
del profeta Mahoma
ni a tripa de Lutero, ni aún de Buda
prefiero caminar con una duda
que con un mal axioma.

Porque dudo que al final de este asunto
la cosa no se acabe con un punto
sino con un punto y coma
y no espero un cielo o un infierno
lo más confío en que seré algo eterno
gracias al cromosoma.

Tranquilo puedo vivirme mi historia
sabiendo que a las puertas de la gloria
mi nariz no se asoma
la muerte no me llena de tristeza
las flores que saldrán por mi cabeza
algo daran de aroma.."

26.11.05

La doble moral del ciclismo

Les tomamos por héroes, casi por dioses. Vibramos ante sus hazañas, y, mientras nos repantigamos cómodamente en nuestros sillones o apoyamos nuestros codos en la barra o la mesa del bar, nos hacen sentirnos mejor de lo que somos. Nos repetimos, en nuestro estúpido engreimiento, que su sudor es el nuestro, que cada tirón muscular que sufren se repite por ósmosis en nuestro cuerpo... y en nuestro acomodaticio egoismo, les reprochamos que a veces no den todo lo que creemos que pueden dar, les echamos en cara tácticas conservadoras, les escupimos si no atacan en pendientes imposibles, o sencillamente les acusamos de aburrirnos y apagamos el televisor si en una plácida etapa entre campos de girasoles franceses, o valles floridos italianos, o recias campiñas castellanas el pelotón se empeña en no batir records de velocidad.

Como para nosotros son dioses, no les admitimos doblez. En sus divinas hazañas no puede haber trampas. Y en algo debemos habernos equivocado. Una de dos: o nos olvidamos que todos los dioses han cometido errores y caprichos (la Biblia o las diferentes mitologías que adornan nuestra historia y cultura son pruebas fehacientes), o en realidad no son tales dioses, sino seres humanos sin más, con nuestras mismas debilidades y faltas.

Así que de vez en cuando se cae el velo de nuestros ojos y nuestra imagen idealizada se viene abajo. Y entonces viene el juicio público, el desprecio y la crucifixión final. Ni perdón ni olvido para aquellos que han traicionado nuestra confianza.

Pero la cuestión es que si son seres humanos... para ellos el ciclismo no es esa tarea digna de Heracles que nosotros les hemos asignado e idealizado. Es su profesión, su forma de vivir. Igual que nosotros somos estudiantes, médicos, ingenieros, profesores, obreros, curritos, dependientes, policías, bomberos... Y ninguno de nosotros somos dioses. Y la gente que está a nuestro cargo no está repantigada en sus sillones observándonos. Pero esperan que demos lo mejor. Los ciudadanos esperamos que la policía nos proteja, los bomberos nos rescaten, los profesores nos eduquen, los obreros edifiquen, los medicos nos curen, los estudiantes se preparen para el futuro y sean nuestra esperanza... Y miren ustedes por donde, mientras lo hagan bien, no hacemos preguntas.

No nos preguntamos si el médico que nos atiende en el hospital tras una guardia de doce horas ha tomado algo que le mantenga en pie para poder cumplir bien... o si el profesor que atiende a nuestros hijos ha tenido que tomarse varios antibióticos que le permitan dar su clase de la forma correcta, o si el estudiante que tiene tres exámenes en dos días ha logrado pasar la noche haciendo el último repaso a base de ciertas sustancias no muy recomendables pero efectivas para mantenerse despierto... claro, nosotros no somos dioses, nadie nos exige la perfección, sólo que cumplamos mínimamente bien con nuestro trabajo. Es más, nuestros jefes nos animan, nos obligan a que hagamos todo lo posible para acudir a nuestros puestos. Y si un profesor tiene un catarro fuerte que le baja las defensas y la moral, nada de quedarse en casa... aspirina o paracetamol, y bien abrigadito a enfrentarse en aulas muchas veces gélidas a un grupo de adolescentes en el mejor de los casos con pocas ganas de aguantarle...

Pues bien, el ciclista, ese dios venido a menos, no puede tomarse la aspirina para meterse entre pecho y espalda una etapa de dientes de sierra... porque mira tú que pena, eso tiene cafeina y es un estimulante. Y si le duele esa almorrana persistente de pasar seis, siete horas sobre un sillín de ese instrumento de tortura llamada bicicleta, cuidadín con la pomada que te pones, que igual enmascara algún anabolizante y eso ya te hace sospechoso...

Creo que fue uno de los mitos del ciclismo, Jacques Anquetil, quien dijo que un Tour de Francia no se gana sólo bebiendo agua... evidentemente, hay una lectura inocente y pueril que nos puede llevar a la alimentación sana y equilibrada necesaria para un deportista... pero hay otra lectura, sí, esa que están pensando ustedes, que nos lleva a un mundo sórdido de productos prohibidos, dañinos para la salud, productos que te pueden dar la gloria efímera, el ser héroes por un día... a cambio de una muerte a corto, medio o largo plazo... Y todo para que persista un deporte que se alimenta a base de gestas, que engulle a sus héroes uno tras otro, porque el aficionado olvida pronto al que le hizo vibrar en su cómodo sillón, y pronto pone a otro en su lugar.

Y nos volvemos a olvidar de que para el ciclista su actividad no es cosa de gestas, si no un medio de vida, como para el bombero, el médico, el profesor, etc. etc. Que sin triunfos no hay patrocinadores. Sin gestas no hay televisiones. Sin patrocinadores ni televisiones no hay equipos. Sin equipos no hay puestos de trabajo. Sin puestos de trabajo no hay subsistencia. Y no hay ciclismo.

La solución de hacer pruebas más sencillas, con etapas más cortas, sin tanto esfuerzo, sin tanto sufrimiento, le quita al ciclismo ese aliento épico que tan atractivo le ha hecho... Aquel ciclista que espetó a comienzos de siglo XX el famoso "¡Asesinos!" a los organizadores del Tour por haberles hecho pasar por las cimas míticas del Pirineo, por carreteras de tierra, llevando las cámaras de aire a la espalda, sin equipo de apoyo, con la obligación de repararse sus propias averias... ese sufridor dejó claro lo que se pretendía con estas pruebas. Y en aquella época ya había tramposos, corredores que tomaban atajos, o se subían a coches para hacer parte del trayecto...

La otra solución es la que nos lleva a la doble moral presente en el ciclismo, en particular, y en el deporte, en general. Se aumentan los controles, a petición de los propios ciclistas, a horas intempestivas para un deportista, se aumentan las penas deportivas... Pero claro, la enfermedad siempre ha avanzado más rapido que la prevención, con lo que dichos controles tienen un mínimo porcentaje de falta de fiabilidad, clavo ardiendo al que se agarran una mayoría de tramposos y una minoría de inocentes... Y los propios equipos, organizadores de pruebas, patrocinadores, ciclistas se tapan en muchos casos los unos a los otros, sabedores de que si salieran a la luz ciertos casos sangrantes, el escándalo alcanzaría proporciones mayúsculas y la muerte definitiva del deporte ciclista. Recuerden: ni perdón ni olvido para los dioses caidos.

Y, mientras que en otros deportes de mayor alcance social como el fútbol se echa tierra sobre casos flagrantes de dopaje, en ciclismo no se perdona ni la más mínima falta... y así de vez en cuando se escogen chivos expiatorios que tranquilizan nuestras conciencias: desde curritos, corredores de equipo cuya ausencia, desgraciadamente, pocos advierten, hasta ocasionales mitos: ahí está el caso de Virenque y el caso Festina, Pantani y, ahora, Heras. Y con estos casos nos engañamos todos creyendo que todo va bien, que el tramposo tiene su castigo... hasta la próxima vez.

He admirado el ciclismo desde pequeño, y muchas veces mis héroes eran los Merckx, Ocaña, Fuente, Gimondi por encima de los Quini, Cruyff, Santillana... Lo sigo admirando, y no olvido que, a pesar de que gran parte del pelotón este bajo sospecha de dopaje, siguen siendo seres superiores, que tienen unas características que los ponen por encima de nosotros. Ni usted ni yo, hinchados de EPO hasta las cejas, pasaríamos las dos primeras cuestas de un Alpe D'Huez. Lo que exijo, pues, es equidad.

Por un lado, que no pague solo uno para apaciguar conciencias. Que no se analice solo al acabar una etapa al ganador, al líder y a otros al azar. Que esos controles sean mas exhaustivos. Y si esto no es posible, que nos dejemos de hipocresías y que admitamos libremente que estos profesionales, para poder ejercer su trabajo, necesitan de vez en cuando la misma medicación y estimulantes que otros profesionales. Que se les informe claramente de las consecuencias para su salud. Que están arriesgándose a una muerte temprana y dolorosa, igual que el profesional que se hincha a estimulantes para poder cumplir bien con su trabajo. Que se les recuerde constantemente ejemplos de compañeros que pagaron con su vida los excesos de una vida deportiva mal llevada: Tom Simpson, Jose Manuel Fuente, Pantani... La otra solución para acabar con la hipocresía, sería acabar con el ciclismo de alta competición, y privarnos de esos grandes momentos pasados... pero si es lo que hay que hacer, sea.

Pero de seguir las cosas como están, por favor, recordemos, que no estamos ante drogadictos, desheredados de la sociedad. Un dopado no es un criminal ni un traficante. Es un tramposo. Ha incumplido las reglas que él mismo se ha impuesto y merece un castigo deportivo y no penal. Y cabría pedir al ciclista "pillado" que se deje de aferrar a resquicios legales y acepte que le han pillado en la trampa. Que sus gestas están ahí, que nos han hecho disfrutar, incluso aunque ahora estén bajo la sombra o certeza de la trampa. Porque ninguno de nosotros lo habríamos hecho. Y que agradezca que el que le hayan descubierto es un beneficio para su salud. Para mí, y para muchos, seguirán siendo los "esforzados de la ruta"

La canción de hoy

La gloria deportiva es efímera. Muchos de estos deportistas que arriesgan su vida mediante el uso de sustancias nocivas no alcanzan una gloria duradera, si no que sólo consiguen ser héroes por un día. Eso hace todavía más triste su situación. Y no se me ocurre mejor canción que dedicarles que ésta.

Heroes - David Bowie

"Yo
Yo seré rey
Y tú
Tú serás reina
Aunque nada
Les apartará
Podemos vencerles
Sólo por un día
Podemos ser héroes
Sólo por un día

Y tú
Tú puedes ser ruin
Y yo
Beberé continuamente
Porque somos amantes
Y así están las cosas
Sí, somos amantes
Así están las cosas

Aunque nada
nos mantendrá juntos
Robaremos tiempo al tiempo
sólo por un día
Podemos ser héroes
por toda la eternidad."

20.11.05

Notas para un 20-N cualquiera

Matrícula de honor en amigos: ayer hago mi primera salida con amigos en grupo grande (o sea, más de uno)desde hace bastante tiempo, y no me siento incómodo. O sea, que parece que, ¡por fin!, la depresión va remitiendo. Hacemos un poquillo lo de siempre, compartimos una buena cena, un buen vino, arreglamos el mundo (temas inevitables: el Estatut, la ley de Educación, la Iglesia, el Madrid-Barça), contamos chistes, intercambiamos opiniones de libros y películas, nos burlamos amistosamente los unos de los otros... y como es una cena cumpleañera (dos de nosotros hemos cumplido años esta semana... ya saben, estamos en esa edad que los cumpleaños, más que celebrarse, se conmemoran...) nos entra esa vena nostálgica por la juventud pasada, que nunca perdida (digresión: si alguien habla de su juventud como la juventud perdida, es triste señal de que no la disfrutó... si su juventud fue un momento glorioso, hablen siempre de la juventud pasada). Al final, brindamos con un buen cava... catalán, por supuesto. Con todo mi respeto a los cavas de otras zonas. Pero si es el que más nos gusta, aquí no hay boicots estúpidos ni leches en vinagre. Al final, lo más importante es que recibo mucho apoyo y ánimo. No me los merezco. No vais a leer esto, gente, porque éste es un diario razonablemente privado, pero va por vosotros.

También veo a mi ex-reina, insisto, que los dioses la bendigan por su comprensión y amistad, y, como todos los días, a mi pequeña princesa, cuya sonrisa es la mejor medicina para mis males.

Notable en sentimientos: Hablo por teléfono con Añil y la noto relajada y tranquila (excepto por el pequeño detalle de que, siendo ella madridista y yo culé, no pude evitar mandarle un sms por cada gol del Barça... un gesto infantil, lo sé, pero el fútbol, y que me perdonen sus fanáticos, no es cosa de gente madura, apela a nuestro lado más atávicamente inmaduro por mucho que luego se le disfrace con ropajes adultos...). Espero que todo le vaya bien, y que su elección sea correcta. Por lo demás, me visita Asunción, una buena amiga mestiza, como yo (ella es de sangre galaico-vasca, yo de sangre ítaco-catalana). Hemos tenido un pequeño malentendido y hacía falta solucionarlo, cosa que parece que hemos conseguido. Puede que vayamos en el camino hacia algo, no lo sé... Un día de estos le dedicaré el post que se merece.

Sobresaliente en actitud: no me gusta hablar mucho de fútbol por aquí, aunque algún día inevitablemente lo haré, me temo... pero no puedo dejar de mencionar mi admiración y, por qué no, sorpresa, ante la caballeresca actitud de la inmensa mayoría de la afición del Bernabeu ante el triunfo del Barça... Por mucho que la superioridad azulgrana fuera evidente, no es normal que la afición del máximo rival lo reconozca con la valentía y honestidad que se vio al acabar el partido, sin importar la situación política o social que atraviesa Catalunya y su relación con el resto de España, o la normal rivalidad deportiva. No vi ninguna pancarta alusiva a estatuts ni secesionismos, o pancartas insultantes contra los jugadores barcelonistas (si las había, o eran pocas, o las cámaras no se recrearon en ellas), ni gritos insultantes contra los catalanes (de vez en cuando se oía vociferar a los Ultra Sur, pero no entendía lo que decían, y tampoco me importa lo que digan estos señores, por llamarles de algún modo). Si esto ocurriera más a menudo, el fútbol no daría el asco que da la mayoría de las veces, y se tomaría como lo que es, un juego en el que participamos todos los aficionados y cuya influencia no va mucho más allá del día después del partido. Sólo espero que cuando el Madrid devuelva visita en el Camp Nou de aquí a unos meses, la reacción culé sea acorde a esta... incluso si las circunstancias deportivas no son favorables y los merengues devuelven, aparte de la visita, el baño futbolístico (cielos, ojalá no...)

Suficiente en historia: hace treinta años que se murió en la cama el caballero que sumió a España en la oscuridad, provocó un retraso social y, por mucho que digan, económico, con respecto al mundo civilizado, acalló conciencias opuestas con el miedo, la cárcel y cuando estimó oportuno, la eliminación... No me importa que algunos hagan estudios comparativos y digan que vale, fue un dictador, pero no fue como... (completen los puntos suspensivos con los nombres evidentes, a mi no me apetece) o que las teorias revisionistas intenten cambiar lo que fue la historia. Eso sí, no puedo evitar comentar los sentimientos encontrados de las encuestas de la prensa... a veces uno lee, u oye, prensa de distintos signos y le parece que vive a la vez en dos, o hasta tres, paises distintos. El viernes, en el habitual puntómetro de la Cadena Ser, unos cuantos contertulios hablan, casi con miedo, de la aparente tibieza con la que, según los datos de su encuesta, la sociedad española encara hoy en dia la figura del dictador... Mientras tanto, hoy, una encuesta de El Mundo dice que la figura del tirano ha empeorado en trece puntos con respecto a la imagen que tenía hace diez años... claro que según esta misma encuesta, los españoles creen que la actitud de Zetapé con respecto a la guerra civil y el anterior régimen contribuye a reabrir las heridas del pasado... y uno que pensaba que la crispación en asuntos como este venía de los Zaplana, Acebes y compañía... Si alguien me lo puede explicar, se lo agradezco. Entretanto, que pasen un buen día.

La canción de hoy

Miren, hoy me siento particularmente optimista y les pongo una famosa canción tradicional mejicana popularizada sobre todo por Joan Baez, con una letra rijosamente hortera pero de melodía ranchera maravillosa. Si tienen la ocasión, escúchenla, no se sonrojen con la letra ,y oirán pajaritos cantando, cogerán florecitas del campo y reirán con tonta alegría. Que nos hace falta a todos.

De colores - Joan Baez

"De colores,
de colores se visten los campos en la primavera.
De colores,
de colores son los pajaritos que vienen de afuera.
De colores,
de colores es el arco iris que vemos lucir.
Y por eso los grandes amores de muchos colores
me gustan a mí.

Canta el gallo,
canta el gallo con el quiri, quiri, quiri, quiri, qui,
la gallina,
la gallina con el cara, cara, cara, cara, cara,
los polluelos,
los polluelos con el pío, pío, pío, pío, pi.
y por eso los grandes amores de muchos colores
me gustan a mí­"

18.11.05

La verdadera pandemia

Son elementos extraños para los que no estamos preparados y se han introducido en nuestro cuerpo poco a poco, casi sin que pudieramos notarlo. Llegan a oleadas, cada vez más fuertes, primero a modo de ligera marejada y ahora en temporal huracanado. Huyen de sus propios infiernos porque alguien les ha vendido que en nuestra sociedad van a encontrar el cielo. Porque nuestra sociedad, se les ha dicho, es amable, e integradora. Porque desde el respeto, se les ha dicho, se les va a hacer un sitio. Porque se les hace creer que van a ser de los nuestros.

Maldita sea nuestra hipocresía, que les ha condenado aún más. No somos lo que dicen con palabras grandilocuentes nuestros gobernantes, nuestros documentos, nuestras constituciones, nuestros tratados... Cuando llegan aquí, a la mayoría se les sigue negando el pan y la sal, porque son "de otra religión", "de otro color", "de otro país"... Sólo admitimos a los "occidentalizados", a la gente que se diluye en nuestro sistema de vida primermundista: ingenieros, arquitectos, médicos, abogados, deportistas... (no olvidemos la frase de Eto'o al fichar por el Barça sobre que pensaba "correr como un negro para vivir como un blanco"). Pero ¡ay! de aquellos que han cometido el grave pecado de venir sin más tesoro que sus manos y su corazón, las ganas y/o la resignación de hacer cualquier trabajo a veces en condiciones infrahumanas sólo por mantener sus familias y sus paupérrimas vidas. Aquellos que son explotados, a veces por nuestros compatriotas, otras incluso por los suyos, y que acaban como marionetas sin hilos en un mar embravecido a medio camino de esa tierra de promisión que estaban condenados a no conocer, o hacinados en un descampado a la espera de que las autoridades de su sueño les devuelvan al infierno del que vienen, o en manos de desalmados que abusan de ellos, les hieren, les violan, les prostituyen... son hacinados en barrios periféricos donde viven sin ninguna esperanza un nuevo infierno, puede que no de barro y paja para algunos, pero sí de cemento y cristales rotos...

Y desde hace mucho tiempo algunos abandonan ocasionalmente ese mal llamado hogar y se adentran en el centro de las opulentas ciudades que vislumbran de lejos, y sentados con mirada digna, o de pie con la mirada baja y humillada, reunen el valor de extender la mano y pedir unas monedas... y la mayoría de nosotros se las negamos, les evitamos en la calle... y, lo que es más triste, nos acostumbramos a su presencia. He visto con mis propios ojos a gente que, al encontrarse con un mendigo tumbado en el suelo interponiéndose en su camino, no se molestaba ya en esquivarle, si no que saltaba, como si fuera un cascote tirado en el suelo, o un excremento de perro...

Otros son contratados, por usar una palabra digna, pero indigna de lo que en realidad ocurre, por mafias que viven del expolio cultural; otros se juegan la vida en semáforos vendiendo pañuelos, limpiando cristales de coches, sabiendo que en el momento en que la luz se torna verde, más de uno va a pisar el acelerador a fondo, como si fueran leprosos. Hay quien toca música en la calle, muchas veces con más buena intención sonora que habilidad, y todavía tiene que aguantar que alguno de nosotros proteste del "ruido" que está haciendo...

Y claro, luego nos asustamos, con razón, eso sí, cuando toda esa humillación, toda esa resignación, todo ese dolor estalla en los hijos de estos desheredados y vienen al opulento centro de la ciudad no a pedir, ni siquiera a exigir, si no a destruir, a quemar... Porque estos jóvenes que no tienen nada que perder se han convertido en un virus peligroso para nuestro cómodo sistema de vida, considerando que ya que ellos van a ser destruidos por nuestros anticuerpos, sólo les queda que el cuerpo huésped sufra también... Y nosotros nos engañamos, pensando que detrás están oscuras intenciones terroristas político-religiosas -que por otro lado, también sabrán sacar provecho de esta situación-, cuando lo que ha aflorado es la ira y la desesperación contenida, la decepción basada en el engaño.

Y mientras tanto, esta enfermedad es caldo de cultivo de otra, la del regreso de un virus que creiamos muerto hace ya sesenta años y que por desgracia, se ve que solo está dormido y latente, esperando la ocasión en que nuestro cuerpo, debilitado por esta pandemia que nos asola, no sólo no pueda defenderse sino que incluso lo reciba con agrado...

¿Qué podemos hacer para acabar con esta enfermedad que nos consume? ¿Como erradicar el virus de la violencia, el desprecio, el racismo, la prepotencia, la ignorancia? Por un lado, muchos hacemos nuestras pequeñas contribuciones, con la esperanza de que sirvan de ayuda, o de ejemplo... o para tranquilizar nuestras conciencias culpables. Porque al no levantarnos con la fuerza y posiblemente tampoco las ganas suficientes para decirles a nuestros gobernantes que hagan algo por estos seres humanos que, como dice Serrat, "llegan y siguen llegando", también estamos contribuyendo a perpetuar este sistema que destruye a inocentes y acabará destruyéndonos a nosotros.

La canción de hoy

Eso sí, no dudamos en hacer propias canciones que hablan del deseo de un mundo feliz, y nos decimos con sonrisa cómplice que ojalá hubiera más soñadores como nosotros. Imagine de John Lennon es una de esas canciones. Pero prefiero ir a algo no tan manoseado y presentarles una bonita canción de Tracy Chapman que habla de ese hermoso deseo de que todo vaya mejor y de que todos seamos felices... Qué fácil es cantar las cosas y qué difícil es encontrar soluciones (¿o las soluciones son fáciles y, en nuestra comodidad, nos da miedo aplicarlas?)

Dreaming On A World - Tracy Chapman

"Sé que puedo estar deseando
un mundo
que posiblemente nunca existirá
Pero lo seguiré deseando
Sin importar lo imposible
o desesperado
que pueda parecer.
Lo seguiré deseando.

Tiraré las monedas a la fuente
buscaré tréboles en el refulgente cesped
Escudriñaré la noche en busca de estrellas fugaces
Cruzaré los dedos y soñaré.

Sé que puedo estar soñando
con un mundo
lejos de la realidad del día a día
pero seguiré soñando

No me importa lo poco realista
o infantil
que pueda parecer, siempre seguiré soñando"

15.11.05

Dejar de toparse con la Iglesia es posible

En el último post daba yo indicios de reconciliación con la vida, y capacidad de salir adelante... para hoy pensaba ponerme mi traje de guerrero y desatar mi ira de alguna forma; motivos no me faltan: los disturbios en Francia, las manifestaciones de la Conferencia Episcopal, la guerra de las banderas que nos asola en este pais, el empacho de fútbol o de la infantita Leonor... Pero de repente lee uno ciertas cosas y hace que se reconcilie un poco con elementos que consideraba rivales irredentos...

A ver, les cito sin rubor:
"Existe una Iglesia real, amplia, crítica y comprometida pero, a la hora de juzgar a la Iglesia y de medir cuanto existe en ella, no se hace sino por lo que piensa y hace la jerarquía. (...)Es esta Iglesia clerical la que cuenta: la que está arriba, la que enseña, interviene y domina. Abajo sigue, como siempre, el pueblo, pasivo, discente y dominado. (...)lo decisivo para ser un buen cura no es meterse a imponer con escrúpulo el Derecho Canónico sino a anunciar el Evangelio, el cual requiere resguardarse del orgullo de creerse saberlo todo y no prescindir de la voz y sabiduría de los laicos. Los laicos tienen derecho a pensar por cuenta propia y a ser libres expresando valerosamente su opinión dentro de la Iglesia. Sólo entonces los obispos podrán cumplir bien con su ministerio, que es animar a todos a vivir en el amor, la libertad y la pluralidad y a escuchar con respeto su modo de entender y explicar cantidad de cuestiones humanas. (...)Un segundo error, no menos importante, es creer que la Iglesia católica tiene el monopolio sobre la ley natural. Ha sido ésa creencia común durante siglos, porque en el fondo no se reconocía la autonomía y valía del pensar racional desligado del saber teológico. En el mundo moderno, democrático y secularizado, nadie niega que la Iglesia tenga competencia para dar su interpretación sobre cuestiones de la ley natural, pero sin excluir la competencia de otras personas, sectores e instituciones."

Esto, damas y caballeros, no lo dice un laicista de pensamiento laico y agnóstico ni una mente despiadadamente anticlerical. Lo dice Benjamín Forcano, sacerdote y teólogo, en un artículo de fondo publicado hoy en El Pais, a propósito de la actitud de la Iglesia ante los matrimonios homosexuales, aunque con premeditación y alevosía he entresacado párrafos más generales que podrían aplicarse a cualquier tipo de ingerencia de aquella en asuntos de Estado. Si están suscritos, sigan el vínculo, y si no, léanlo, por favor, tanto si son creyentes practicantes o no, o ateos. Y todos nos relajaremos mucho.

Porque lo triste es que no haya más gente como este señor, tanto en una facción como en otra, que hable con tanto conocimiento de causa, con tanta buena voluntad, con tanta intención conciliadora. Y sin traicionar en ningún momento sus creencias. Porque en este pais a nadie se le niega el derecho a la Iglesia Católica, y, si me apuran, a ningún credo, a opinar, a instruir a sus fieles, a recibir la educación que estimen oportuna para sus hijos... lo que se debe dejar muy claro es que en este estado democrático en el que supuestamente vivimos no se debe permitir la ingerencia de las autoridades religiosas en asuntos de estado, en asuntos sociales. Y que si algún grupo de ciudadanos es contrario a decisiones de un gobierno, tiene todo el derecho a manifestarse, pero no a presionar ni a insultar ni a tergiversar... a manipular la opinión pública para crear crispación. Para eso están las instituciones, los parlamentos y, en último caso, las elecciones.

Pues nada, que ojalá hubiera muchos Benjamín Forcano, que otro gallo nos cantaría, y desaparecerían tantos enconamientos que nos limitan... A él y a gente como él le dedico este envío... y, si me lo permiten, también a don Fernando, párroco en mi Ítaca abandonada, una de las personas más entregadas a los demás, más preocupadas por el entorno en el que vive, uno de los motores del barrio, locuaz, dicharachero, futbolero irredento... y cura. Ojalá también hubiera más como él.

Les voy a hacer también propaganda de unos cuantos posts sobre este tema que me he encontrado por ahí... son un poco más virulentos y viscerales, pero en un noventa por ciento estoy plenamente de acuerdo con ellos. El más reciente es de ayer, en la bitácora de AJVC, y hay otro en una bitácora lamentablemente abandonada, pero que prometía mucho, Las paridas de El Gatu. Ya les digo que no suscribo al cien por cien lo que ahí se dice, pero me parecen en general unas reflexiones muy atinadas.

La canción de hoy

Jethro Tull es uno de los grupos fundamentales de la historia del rock, entre los pioneros en mezclar ("fusionar", como se dice ahora) diferentes estilos, blues, hard rock, jazz, folk..., en desarrollar el álbum conceptual y en presentar unas letras descarnadas y abiertamente nihilistas, sobre todo en su primera época. A esta, pertenece el disco Aqualung, que mas de treinta años después de su publicación, por su concepto musical y la fuerza de sus versos sigue plenamente vigente, a pesar de que, por desgracia, la mayoría de las nuevas generaciones musicales lo ignoren... (a Jethro Tull nunca se le perdonó su almibaramiento folk a partir de mediados de los setenta, y es una pena, porque es otra etapa muy bonita, aunque lejana a sus potentes comienzos). Aqualung es una crítica furibunda de la jerarquía eclesiástica y de la religión cristiana en su aspecto más hipócrita, algo que queda bien reflejado en la canción de la que hoy les ofrezco un extracto...

My God - Jethro Tull

"Gente, ¿qué habéis hecho?
Le habéis encerrado en Su jaula de oro,
Le habéis hecho doblegarse a vuestra religión
Le habéis resucitado de la tumba,
de la tumba.
Él es dios de nada
si es eso todo lo que podéis ver.
Vosotros sois dioses de todo,
Él está dentro de ti y de mi."

Imagenes tomadas por orden de Diario Expreso de Guayaquil y Conferencia Episcopal de Chile

11.11.05

Hojas al viento

Somos hojas en manos de un viento caprichoso, que juega con nuestros caminos y destinos dejándonos muchas veces huérfanos de voluntad, llevándonos a su albedrío de camino en camino, uniéndonos a una u otra hojarasca según le viene en gana, transportándonos de un grupo de hojas, amigas u hostiles, a otro sin tener en cuenta nuestros sentimientos, sin advertirnos muchas veces de que tenemos poco tiempo en cada lugar y por tanto sin dejarnos pensar en las consecuencias de nuestras acciones.

De vez en cuando dos hojas errantes cruzan sus itinerarios y empiezan una trayectoria paralela, jugando al abrigo caprichoso de las corrientes, a veces acercándose tímidamente y arriesgando un roce delicado, otras veces alejándose con la intención de tomar rumbos opuestos... y también de vez en cuando el viento se cansa de ser ese juguetón irresponsable y reposa, permitiendo a esas dos hojas se posen mansamente sobre el suelo, muy cerca la una de la otra, tallos entrelazados y peciolos rozándose estremecidos de ternura y placer...

...hasta que el sonido ominoso del viento anuncia una nueva separación, quizá definitiva, quizá no, y en una ráfaga demoledora las alza y lleva en rumbos diferentes, a conocer nuevos bosques y hojarascas, o, en un círculo que nada tiene de vicioso, a nuevos encuentros y desencuentros, hasta que el paso del tiempo impone su inexorable ley, y, con viento o sin él, las hojas caen al suelo para acabar siendo pisoteadas y mezcladas en el humus de la madre tierra y, juntas por fin, servir de alimento a otras hojas que a su vez acabarán siendo juguetes de un viento caprichoso.

Sí, somos hojas al viento aunque muchas veces lo ignoremos o lo neguemos. Es imposible luchar contra su fuerza, es inútil resistir su poder, y lo mejor que se puede hacer es dejarse llevar y aceptar los designios que se nos imponen...

A Añil, dondequiera que esté, que los vientos le sean propicios, con mi agradecimiento por haberse dejado acercar a esta hoja errante por un breve, pero intenso e inmensamente feliz momento.


La canción de hoy

El gran Serrat lo dice infinitamente mejor, y si juntan ustedes lo que digo en el post con lo que el nano dice en esta maravillosa canción, se harán una idea de lo que han sido estas dos semanas de ausencia en la bitácora. La canción del nano es más optimista que lo escrito por mi, aunque deje un regusto de amargura en su última estrofa. Les dejo con ella, con el firme propósito de volver al ritmo de al menos cinco post semanales... No sé ustedes, pero mi agotada mente lo necesita.

De vez en cuando la vida - Joan Manuel Serrat

"De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,

y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso,
saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.

(...)

De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida
nos gasta una broma
y nos despertamos
sin saber qué pasa,
chupando un palo
sentados sobre una calabaza."

Imagen tomada de Blueprint, copyrright 2002 Blueprint, Los Altos High School Webclub