Mar abierto

Escribo antes de lo esperado, porque ha llegado el momento de dejar las quejas, lamentaciones y autocompasión y seguir adelante...
El milagro lo obró Mercurio, por cuya intercesión logramos contactar Añil y yo y deshacer el equívoco creado por un príncipe celoso (cosa que no le reprocho, pues en su lugar yo también lo estaría... sólo espero que aprecie el tesoro que tiene en lo mucho que vale y lo trate con toda la bondad que la dama se merece) y maleducado, al haberse apropiado de atribuciones que no le correspondían (esto ya no es disculpable en absoluto, y por el bien de Añil espero que sólo fuera un arrebato y no un aspecto de su caracter...).
Claro que me importa más bien poco el caballero en cuestión y mucho la felicidad de Añil... por ello espero que haya hecho la elección correcta y que la vida le depare sólo alegría y felicidad, y le pido perdón públicamente por los problemas y dudas que le haya podido causar mi pueril insistencia... No sé si algún día el destino nos volverá a unir y entonces será más generoso con mis deseos, pero la vida sigue y se ha demostrado que nadie, absolutamente nadie, puede interferir en una amistad sincera.
Así pues, hemos salvado lo esencial y si los dioses lo permiten seguiremos en contacto... en la lejanía mientras las cosas estén como están, porque con el alma más tranquila he decidido ordenar izar el ancla y, aprovechando la marea, ir a mar abierto y dejar que las corrientes nos lleven a su capricho... Sé que en algún lugar hay una Nueva Ítaca esperándome y posiblemente una Penélope que cure las heridas de mi alma.
Tengo que curarme la depresión y volver a mi actividad habitual, con lo que espero retomar mi costumbre de pasear si alcanzamos algún dia tierra firme, leer y aprovechar los inventos de nuestro filósofo, a quien llamaré Dédalo, en homenaje al famoso inventor de nuestras leyendas, que me permiten ver lugares y tierras lejanas en el espacio y el tiempo. Podré viajar a ellas y comentar lo que allí vea, lo cual hará que esta crónica de mis periplos sea menos lacrimógena y más variada... Eso espero, al menos.
La canción de hoy
Me van a permitir que hoy mencione dos canciones que reflejan los dos estados de ánimo descritos en el mensaje... Para empezar, una de las más bellas declaraciones de amistad que he oído jamás. La canción fue escrita por Carole King y popularizada en su bonito disco Tapestry, aunque por motivos generacionales estoy más cercano a la bonita versión del grupo británico The Housemartins...
You've Got A Friend - Carole King - The Housemartins
"Cuando estés triste y abrumada
y necesites algo de cariño y afecto
y nada, pero nada te vaya bien,
Cierra los ojos y piensa en mi
y pronto estaré allí
para iluminar incluso tu noche más oscura
Simplemente llámame
y sabes que desde dondequiera que esté
iré corriendo a verte otra vez
En invierno, primavera, verano u otoño
Sólo tienes que llamarme
y allí estaré.
Tienes un amigo."
Y ahora, una una famosa y bonita balada llena de esperanza y cantada con mucho espíritu y convicción... la letra es sencilla, puede que hasta simplona, pero refleja lo que la mayoría de nosotros esperamos conseguir en este viaje que es la vida...
Sailing - Rod Stewart
"Estoy navegando, estoy navegando
de vuelta a casa, cruzando el mar.
Estoy navegando por aguas turbulentas
para estar cerca de tí, para ser libre."
Imagen tomada de Studio Stonek, copyright Studio Stonek
G.
J. Ulises fue desterrado por sus pecados de una Ítaca que él creía idílica y
resultó no serlo... Cogió lo que podía salvar de su vida anterior (sus discos,
lecturas, imágenes, películas, ideas, relatos y recuerdos) y emprendió un viaje
por un mar desconocido. Consciente de la imposibilidad de volver a su tierra,
pero con la esperanza de encontrar otra Ítaca en la que renovar sus sueños,
busca en este viaje compartir todo lo que tiene con aquel que quiera leerle...
y, como cuenta el famoso poema de Kavafis, espera también aprender de todo lo
que reciba durante su singladura, con la ilusión de arribar a esa nueva Ítaca
con todo lo ganado en el camino.









6 Comments:
Buenos días Ulises. Son preciosos tus posts. Has perdonado pronto "la puñalada" de Añil, y veo que has sabido comprender. Te ofrezco mi apoyo en tu duelo por amor (sé lo que es y lo sufrí durante más de un año); espero que sea lo más breve posible.
Las canciones de hoy...como siempre, deliciosas. "Tienes un amigo" está grabada en mi ordenador y la pongo cuando estoy triste.
Un enorme abrazo y todo mi ánimo.
Gracias, Karenina... pero más que saber comprender, digamos que no he tenido más remedio, o me quedaba varado en el mismo sitio para los restos. Una parte de mí aún espera, y esperará largo tiempo, que Añil "recapacite" y me dé la oportunidad de demostrarle todo lo que le puedo dar... yo sigo convencido de que a pesar de su elección, siente algo más que afecto por mi... y ella lo sabe. A no ser que tú, o Dama Blanca, o cualquier infortunado que se deje caer por esta bitácora me explique que soy un iluso...
Pero ya sabes... "no me llaaaames iluuuso, porque tenga uuuna ilusióoon"...
En fin, no me eches tantas flores. Uno es egoista, y de vez en cuando sólo quiere pensar en uno mismo. Todos tenemos nuestro reverso tenebroso.
Cambiando de tema... ¿cuando te ocuparás de tu bitácora comme il faut?
Sí, debería ocuparme de mi blog, tienes razón. Pero...¡me falta tiempo para todo!; alguien me ha robado tanto tiempo y energías (no sé si me lo ha robado o ha sido regalado por mí) que necesito tomar tierra en mi casa y empezar a ordenar mi entorno. Y no, no te llamaré iluso; el que tiene una ilusión es un ser ilusionado, no un iluso.
Un fuerte abrazo.No sé el porqué, pero no me reconoce como blogger. Sniff, soy invisible.
Conociendo tu alma como creo conocerla por tus mensajes aquí y tu bitácora, Karenina, creo que ese tiempo se lo has regalado... no creo equivocarme si pienso que eres de las que gusta más de ofrecer que de pedir... lo malo es que muchas veces pasa que ofrecemos la mano y nos toman el brazo, ¿verdad? Lo importante es que esas horas entregadas sigan resultando a la larga un regalo y no un desperdicio... eso tú lo sabrás.
nunca se sabe hacia donde te llevará el destino....
en efecto, nunca se sabe, dama blanca... pero qué puñetero puede llegar a ser a veces.
Me alegro de verte por aquí otra vez... a ver si me visitas más a menudo y reactivas tu bitácora, que junto con la de Karenina es de lo más bonito que pulula por ahí.
Un besito
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